Capítulo 4
Al apoyar a las Butch, apoyamos a todas las Lesbianas
Actualización de 2015, 25 años después
Bev Jo
(Mi actualización es la introducción de nuestro capítulo original editado sobre la opresión a las Butch, BUTCH-HATRED IS LESBIAN-HATRED, publicado en 1990. Ese capítulo de tres partes sigue a esta sección).
Sabemos por qué los hombres odian y temen a las Butches, pero ¿por qué también lo hacen tantas mujeres, incluyendo Lesbianas? ¿En serio, por qué?
La forma en que se trata a las Butches en el patriarcado y en nuestras comunidades Lesbianas es un severo ejemplo de cómo se oprime a las Lesbianas como grupo. Cuando se niega la existencia de las Butches o se nos trata como aberraciones, entonces falta el amor y la aceptación de las Lesbianas como pueblo. Las Butches son las Lesbianas más visibles. Somos temidas y odiadas. Nos ridiculizan y nos convierten en chivos expiatorios. Incluso nos dicen que no existimos.
El miedo y el odio son bastante dañinos, pero ¿por qué negar nuestra existencia?
Esto es similar a cómo antes se prohibía hacer referencia a las Lesbianas y cómo no se permitía ver a ninguna en los medios excepto de la manera más cosificante e intolerante. Ahora se reconoce la existencia de las Lesbianas e incluso aparecen en la televisión, pero todavía no hay Butches. Sin embargo, aunque generalmente no aparecemos en ningún medio, incluidos los medios Lésbicos, todavía seguimos siendo ridiculizadas, y las raras representaciones permitidas provienen de las fantasías masculinas más repugnantes sobre las Butches. (Loren Cameron, una Fem que ahora se identifica como un hombre Gay, ha dicho en una de sus charlas que en una tienda de ropa vio a heteras y hombres gay burlarse de una Butch, mientras que a ella, con apariencia de hombre de baja estatura y de clase trabajadora, la atendían con el mayor respeto.)
Es obvio por qué los hombres quieren ocultar y distorsionar a las Butches. Pero ¿por qué las mujeres aceptan esto? ¿Por qué las feministas? ¿Y por qué tantas feministas Lesbianas radicales participan también en borrarnos y mentir sobre nosotras? ¿A qué le tienen tanto miedo?
Las Butches están más cerca de lo que serían todas las mujeres sin el patriarcado. De niñas nos negamos a obedecer las reglas masculinas y a aceptar la feminidad masculino-identificada como nuestra identidad. Nunca encajamos como niñas «normales» y, por lo general, estábamos completamente solas sin nadie más como nosotras durante nuestros años más vulnerables de niñez. (La mayoría de las personas oprimidas y marginadas al menos crecen con otros como semejantes en sus familias, escuelas y vecindarios, lo que genera un reflejo en sí mismas). Las niñas Butch también son acosadas, ridiculizadas y atacadas físicamente por hombres, niños e incluso mujeres y otras niñas. Luego, cuando finalmente encontramos a otras Lesbianas, somos acosadas y oprimidas de una manera completamente diferente porque las comunidades Lesbianas están dominadas por Fems que odian a las Butch.
Las Butches son siempre visibles, reconocibles como Lesbianas y Butches, y no suelen pasar desapercibidas. Podemos identificarnos a partir de una sola fotografía, mirándonos, escuchando nuestras voces. ¿Es por eso que somos una amenaza tan grande? ¿Es por eso que debemos mantenernos en secreto y escondidas, incluso cuando nos calumnian, incluso en el espacio Feminista Radical?
Cuando hay Feministas Radicales que hablan sobre la existencia de la colaboración de algunas mujeres con los hombres y con el patriarcado, suelen ser llamadas por otras feministas como “odia-mujeres” o “misóginas”. Lo cual es revelador. ¿Pero alguna feminista/mujer alguna vez ha sido llamada “odia-mujeres” o “misógina” por difamar e insultar a las Butch?
Algunas mujeres que se hacen pasar por feministas, de hecho se oponen a que alguna vez se mencione a las Butches, niegan que existamos o desearían que estuviéramos muertas. ¿Es porque somos innegablemente Lesbianas, por lo que entonces los hombres y las heteras no pueden fingir que no somos una versión de heteras masculino-identificadas? ¿Será porque somos una vergüenza para las Lesbianas que quieren ser consideradas “normales”?
Los hombres utilizan a las Butches como la representación más aterradora de una mujer imaginable, para obligar a las mujeres a tener miedo de las Butches, pero también para que tengan miedo de siquiera pensar en lo que es una Butch. Parte de esto es que las mujeres también tienen miedo de ser consideradas Butch o Lesbianas porque los hombres vigilan a las mujeres diciéndoles, incluso a las de aspecto más hetero, que no parecen mujeres.
Las Butches son usadas como “prueba” de que las Lesbianas desempeñan roles y emulan a la heterada, pero se ignoran los grotescos juegos de roles que hacen los hombres y las heteras, y ser Butch no tiene nada que ver con los juegos de roles. Son las Hard Fems quienes se convierten en una imagen caricatura/drag queen de la mujer. Y luchar contra la opresión hacia las Butch significa poner fin incluso a los juegos de rol inconscientes.
«Hard Fem» es el término que acuñé para describir lo que anteriormente se llamaba «High Femme», que es un término y también un objetivo para muchas Fems. Las Fems se consideran la norma, por lo que las Butches son examinadas y separadas entre sí por estereotipos Butch-odiantes. Las Butches que son más aceptables (la mayoría de las veces aquellas que tienen privilegios de clase) a veces son llamadas «Soft Butches» por las Fems, lo que implicaría que las Butches completas son el odioso estereotipo de duras, frías, mezquinas, insensibles, depredadoras, etc., que en realidad es más aplicable a las Hard Fems. Sin embargo, nadie critica la norma Fem. Las Hard Fems también suelen usar el uniforme masculino de drag queen ideal extremadamente femenino, pasando como heteras lo más posible, maquilladas como payaso, con vestidos reveladores y tacones altos. Las Hard Fems son a menudo las más opresivas para las Butches y Dyke Fems porque son las más interesadas en obedecer y hacer proselitismo de las reglas masculinas para las mujeres. Las Hard Fems también cosifican y usan a las Butches y a las Dyke Fems, pero esto nunca se menciona.
Ahora que la feminidad masculino-identificada está siendo cuestionada nuevamente en el feminismo, veo a feministas en línea preguntando por qué ninguna mujer deja de ser femenina, lo que continúa el borrado de aquellas de nosotras que nunca desempeñamos el papel femenino y de las Dyke Fems que lo dejaron hace años. Es como si la mayoría de las heteras simplemente se negaran a ver a las Lesbianas. Parte de esto se debería a que estas feministas que niegan la realidad, no quieren renunciar a su propio privilegio Fem y a los elogios que reciben. Hay que notar las fotos de perfil en Facebook donde la mayoría de las feministas tienen un maquillaje grotesco, con cejas antinaturales (ningún hombre elegiría lucir así, a menos que caricaturizara la feminidad), pareciendo lo más heteras posibles. (O si pretenden parecer Butch, hay que revisar sus fotos anteriores). También hay que notar cómo cada vez que se publica una foto así, se les dice cuán hermosas son, el gran estilo que tienen, etc. No se trata sólo de elogios sino de la vigilancia hacia las mujeres que se niegan a jugar ese juego y de recordar a aquellas que obedecen las reglas masculinas, lo que perderán si dejan de hacerlo. Tan pronto como una mujer se niega a continuar, aunque sea un poquito, a ser femenina, es acosada por amistades y familiares, y entonces pierde estatus.
El hecho de que los hombres, las heteras y la mayoría de las feministas radicales conviertan a las Butches en chivos expiatorios, nos ridiculicen, nos odien y borren nuestra existencia, explica exactamente lo que ha ido mal con el feminismo y por qué no tenemos un movimiento Feminista Radical cada vez más fuerte y orgulloso.
La historia de cómo las Butches nos creamos a nosotras mismas de la nada y logramos existir en un patriarcado que nos prohíbe incluso aparecer en los medios de comunicación, es una lección para todas las Lesbianas y mujeres.
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